miércoles, 9 de febrero de 2011

ELECCIONES 2011, UNA CARRERA IMPOSIBLE. OPINIÓN


Pedro Benítez-Cano Moreno,miembro de Foro Mérida y Coportavoz de Ecolo-Mérida, es el candidato, cabeza de lista para la candidatura de Mérida por Ecolo-Verdes de Extremadura.

Aunque marcada por la grave crisis económica, la inminente convocatoria de elecciones autonómicas y locales parece abocar a resultados predecibles: la alternancia pactada entre liberales y conservadores. El respaldo de entidades financieras como bancos y cajas de ahorro los aleja de la crisis económica; mediante regalos, subvenciones, condonaciones de deuda o préstamos, bancos y cajas financian sus campañas y predeterminan el sesgo con que serán regulados y fiscalizados por unos u otros, liberales o conservadores, cuando accedan al poder. Si el Banco de España enrarece con informes poco transparentes la financiación de bancos y cajas, más turbios aun son los datos ofrecidos por el Tribunal de Cuentas, órgano fiscalizador de las cuentas de los partidos políticos, pues sus informes son aprobados en las Cortes generales por los propios beneficiarios de la financiación.


Según el Tribunal de Cuentas, en las pasadas elecciones generales los partidos políticos declararon 66’6 millones de euros, de los cuales 44’6 fueron créditos bancarios. Los dos grandes partidos acapararon el 90% de las subvenciones públicas, financiación que alcanza aproximadamente unos 150 millones. Gastos excesivos, con ingresos desmesurados, donde a la financiación pública estatal, autonómica y local (nuestra financiación como ciudadanos, en definitiva) se suman las donaciones (a veces, fondos podridos provenientes de empresas que han recibido trato de favor, o recursos anónimos sólo conocidos por una élite de la dirección económica de los partidos). La exigencia de un proceso electoral transparente implica una regeneración tanto de los valores democráticos como de la economía.


Desde Ecolo-Verdes de Extremadura, ante el inminente proceso electoral autonómico y local, exigimos la publicación de las cuentas de los partidos políticos, con la inclusión de los créditos pendientes a las cajas y bancos y los créditos e intereses condonados o regalados por parte de esas entidades. Así mismo exigimos a los poderes públicos la aprobación de leyes que prohíban a los partidos políticos solicitar créditos a entidades financieras que serán más tarde fiscalizadas y reguladas por ellos tras el proceso electoral; sólo así se impedirá que los grandes partidos (PP, PSOE, CIU, etc.) aprueben ayudas y regulen el mercado financiero para pagar los intereses con que fueron favorecidos interesadamente por los grandes grupos de la Banca.


Concurrir a las elecciones en grupos políticos minoritarios parece una carrera imposible para quienes están al margen de esta financiación; ante ese esfuerzo titánico, y en vista del lamentable espectáculo dado por los partidos mayoritarios, los ciudadanos se alejan de la participación (electores y candidatos) mientras otros, creemos en la utopía.